jueves, 6 de diciembre de 2012

Voyeurismo fotográfico

Siempre me han gustado las ventanas, no me digais por qué. Me gusta mirarlas, encuadrarlas, dibujarlas, imaginarlas y fotografiarlas. Algunas me inspiran sosiego, otras me provocan miedo, a veces encuentro algunas divertidas, pero la mayoría me transmiten respeto.
Las que os enseño a continuación pertenecen a Duszniki-Zdrój, un pequeño pueblo del suroeste polaco. Si os fijais las ventanas dicen mucho de su gente, es como si hicieran de testigos mudos e invariables de su desarrollo, incluso de su forma de vivir y sentir.



La mayoría de estas ventanas me transmiten cierta nostalgia, no sé cómo llamarlo.